Ustedes me encantan, de verdad. No se por que me leen, pero alimentan a mi narcisismo y contribuyen cabrón a hacer de este un mundo mejor, con sus observaciones agudas, sentido del humor y decidido buen gusto a la hora de seleccionar su material de ciber-lectura. Son buenos, eso es indudable. Por eso creo que les debo como mínimo una explicación (eso si) y como máximo, una disculpa (de eso no estoy tan seguro, despues de todo ¿cuando han hecho ustedes algo bonito por mi, como comprarme flores o decirme lo bien que me queda ese vestido?) por haber escrito tan poco ultimamente.
No se me ocurre mejor manera que contarles un poco de mí (además tenía ganas de hacer esto desde hace ya algun tiempo, vayan a saber por que, ya ven como es esto de la vida y las ganas). Además, si no conocen a su Gran Fornicador, como van a andarle atribuyendo culpas y pecados esperando tener razón al hacerlo? Que si ya no escribe, que si seguro es alcoholico, que ya no nos quiere, que se cambió de sexo... Rumores todos. Obtenga la neta del planeta escuchando un pedacito de la vera historia y persona de Tirso González, Alias GF. Ya se que algunos de ustedes dirán, este cabrón quiere solucionarlo todo contando su historia, además de que chingados va a servir? Creanme, no lo se, pero verdaderamente la historia puede hacer la diferencia.
Pero bueno, en lo que a ustedes les concierne, soy cada vez más flaco pero mantengo un nivel constante de palidez que me ayuda a por lo menos no ser incoloro; no soy alto ni chaparro (creo que mido 1.72, pero uno nunca sabe). Paso mucho tiempo solo, pero hablo mucho conmigo mismo (sin palabras, no soy uno de esos locos), y a veces me harto, y me peleo, y ya no me quiero ver, así que no me llamo por telefono unos dias y luego todo está bien (pero mientras siento mariposas en el estomago y celos por no saber que estoy haciendo, y no querer hablar conmigo por orgullo). Disfruto la soledad, me acostumbré mucho a ella desde niño (pero eso es historia larga y antigua, y creo que no les importa, o no creo que les importe, lo cual definitivamente no es lo mismo), pero creo que tengo una relación ambivalente con ella, pero no es mi culpa, es más bien porque ella es una zorra, y apenas puede me abandona y se va con cualquiera, como todas (las zorras, no las mujeres, aunque hay quien dice que son terminos equivalentes, aunque se excluye a la propia madre y hermana, la última de las cuales no tengo). Alguna vez leí una frase que dice "Era como si el silencio fuera su estado natural, y la palabra una fiebre que les sobreviniera de vez en cuando", y si aceptan ignorar que Sartre escribió eso para describir la vida en pareja, y lo aplican a mí, puede resultar bastante fiel reflejo de como me siento, aunque no siempre lo sea de como me comporto. Casi nunca quiero hablar, creo que no vale la pena, y sin embargo, casi siempre hablo. Me decepciono mucho, pero creo que es una buena técnica, pues si fijo mis estandares demasiado bajos, luego cualquier cosa va a ser ganancia (Mariguana? Hey, por lo menos no es crack!).
Soy, como díría Sabina, más amigo de gatas que de perros. Tengo pocos amigos hombres, y me es mucho más fácil llevarme con mujeres. Vayan a saber por que. Me encanta reirme, aunque no lo pueda hacer tanto como quisiera, es de mis cosas favoritas del mundo, eso puede explicar porque me gustan tanto los simpsons (y el titulo del blog) y south park, que considero verdaderas piezas centrales de mi vida.
A pesar de pasar tanto tiempo solo como apio malvestido, disfruto mucho platicar con quien quiera escuchar y no sea demasiado pendejo, ("Kathy, me llamo Kathy, voy al baño solita, Kathy"). Les digo que tengo relaciones muy ambivalentes con la soledad y conmigo mismo, entonces luego aparece esta increible necesidad de perderme en las palabras, y si se puede, llevarse a tantos como sea posible conmigo. No, esto último no es exacto. Más bien disfruto mucho hablar con la gente de uno en uno. No me gustan los grupos, siento que acabo teniendo que renunciar a mucho de mi, o fingir mucho, o cerrar los ojos a muchas cosas, ¿que se yo? Yo nunca dije no tener problemas mentales. Me titulé de Psicologo, así que puedo asegurarles con todo el rigor de ser un profesional sumamente preparado y en pleno uso de mis facultades mentales, que no tengo remedio: soy un record guiness para el psicodiagnóstico (un dia les hago un post de eso, si me lo piden amablemente y se lo ganan). Si me disculpan la mala elección vocacional, les seguiré contando que es a lo que menos me dedico; pero eso si, mi mamá tenía razón en que yo hago pura cosa que nunca me va a dejar dinero (no tenía razón en afirmar que Jesus vendría en una nave espacial con zapatos Nike a acabar con la conspiración de los pitufos comunistas, pero esa es otra historia). Lo que más ocupa mi tiempo es el cine y la lectura. Todo empezó de la forma más inocente, yo solo iba al cine y leia libros, y miren lo que pasó. Acabé teniendo un programa de radio sobre cine, dedicandome a buscar como hacerle para mal-realizar cortometrajes partiendo de una casi absoluta falta de preparación teórica y más que absoluta falta de dinero. Y en eso se me va la mitad de la vida. La otra se va en escribir; escribo cosas privadas que no son de su adorable y docta incumbencia; y en leer (principalmente filosofia, psicoanalisis, cine, muchas pero muchas novelas y cuentos, y el mil chistes que ya casi no encuentro en ninguna parte). Tengo un miedo mal descrito como tal (es más bien un pánico, con todas y cada una de sus letras) de que la gente lea lo que escribo, asi que nunca lo enseño, y lo verdaderamente importante ni siquiera lo escribo fuera de la más absoluta y paranóica soledad. Me encantan las letras, pero me gustan mucho más las palabras. Las imágenes también tienen lo suyo. Recientemente estoy aprendiendo a pensar y sentir en música (no es nada posmo, es mas bien entender las canciones como parte de mi vida, de mi narrativa) (ok, suena bastante posmo, pero porque no lo se explicar, no lo es, creanme), lo cual se está volviendo importante para mí.
No tengo futuro, realmente. No tengo un plan definido de lo que va a pasar conmigo, ni un trabajo, ni intención de conseguir. Sobrevivo de lo que puedo (soy ingenioso, eso si). Si me preguntan, digo que soy filósofo independiente, pero más por molestar. Duermo mucho cuando puedo, suelo tener insomnio como regla más que como excepción. Hay muy, pero muy poca gente cercana a mi, se pueden incluso contar con los dedos de una mano mutilada, y ellos saben quienes son. Me gusta mucho Sabina (el cantante y la chica de La Insoportable Levedad Del Ser). Mi verdadero estado natural es la tristeza o la melancolía, aunque me la paso haciendo reir a la gente (es, creo, mi único talento).
Eso me lleva al punto (doy muchos rodeos, y no puedo dejar de escribir con muchos parentesis, aunque me lo proponga). Realmente suelo tener depresiones fuertes e impredecibles que me sumen en una ataraxia y mutismo de lo mas deliciosos, por periodos de tiempo jugosos y variables. Hace poco descubrí un secreto de como funciona la vida (al menos mi vida, sobra decir), que no les diré completamente, porque solo les hará querer acostarse en la banqueta junto a mí y quedarse callados, pero en su capa más superficial consiste en que la vida es ausencia, es no-ser, es dolor y despedida mucho más de lo que es presencia y gozo (vivimos, pues, más entre fantasmas que entre vivos). Y uno así, por más que quiera a sus lectores y por más que extrañe decirles cosas jocosas y leer las que ellos tienen que decir, no puede escribir. Realmente pienso en ustedes mucho (no se quienes sean, ni si haya un "ustedes", pero importan), y me molesta un poco, pero no puedo hacer nada más que quedarme viendo hacia un punto vacío en el espacio y cantando letras de radiohead. Luego, me propongo escribir algo, y cuando llego aquí, de nuevo empieza el ciclo. Hay ocasiones en las que uno no puede hacer nada más que sentir.
Discúlpome por escribir una disculpa tan larga y tan seria. Creo que ustedes verdaderamente me han dado algo, y creo que era por lo menos justo contarles un poco de mí, dejarme conocer, no por ser maravilloso o entretenido, sino por lo menos para que entiendan un poco lo que ocurre aquí. Por lo menos un poco de mí. No mucho, ni lo más serio. No les puedo hablar de lo más importante en mi vida, entre otras razones porque como ya han de haber notado, y si no lo han hecho este es un buen momento para señalar, este no es un blog serio, y tiene por propósito ser exactamente lo contrario a ello: para mí, un ejercicio de estilo y un verdadero entretenimiento al reir y hacer reir, al reirnos de todas esas cosas que pueden ser narradas, y tratar de hacer un poquito mas llevadera toda esta chingadera que es la vida (o como dirían los buenos tacubos, para que en la realidad no se sufra tanto); para ustedes, un entretenimiento y una manera de estar en contacto conmigo, de co-autorar un par de risas y contribuir para que la vida en general y unos cuantos lectores en particular, sigan su curso. Pero no es nada serio, y como tal, no puede uno hablar de las cosas verdaderamente importantes. Aunque si quieren saber, se resume (como en toda vida) al fin y al cabo en una sola palabra: Hogar.
No, pero en serio, ustedes me encantan, ustedes son lo máximo. Y a todos los que llegaron hasta aquí, gracias. ¿Y no tienen nada mejor que hacer?