All I Wanna Do Is Rock...

Monday, July 11, 2005

I´m Only Happy When It Rains (Vodka)

O, De como sobrevivir a la vida en provincia
A un poco más de una semana de la catástrofe (lease, mi regreso a Mérida), les traigo el recuento de los daños.
No se si alguno de ustedes ha viajado del DF a Mérida, sin estar seguro de cuando podrá volver a salir de este último y sin estar de acuerdo de que es una buena idea. Si no lo ha hecho, felicidades; si no lo ha hecho pero planea hacerlo, arrepiéntase mientras aun hay tiempo y revise seriamente su vida para encontrar la causa de tan defectuosa decisión; si ya lo hizo, mis condolencias, bienvenido al club, y usted más que nadie está capacitado para comprender el presente post. No diré mucho para describir la experiencia (ni quiero sufrir yo al evocarla, ni hacerles sufrir a ustedes al leerla), pero en resumen es abandonar la Vida para aterrizar en medio del infierno, pero menos glamoroso y/o estético, aunque con mucho más calor.
En medio de recibimientos y paranoias, no me di cuenta de que estaba en Mérida y no en el DF hasta aproximadamente el Lunes, ahí empezó el horror. Lo primero que me gustaría intentar describirles es la experiencia del calor, pero después de mucho pensarlo llegué a la conclusión de que eso no es posible, por una razón cuantitativa (es mucho, mucho calor) y una cualitativa (es una experiencia, y todos ustedes filósofos y algunos psicólogos seguramente comprenderán los millones de problemas que esto traería, desde el de Otras Mentes hasta el de la realidad externa, pasando por la naturaleza del lenguaje, y sin dejar aparte el hecho de que me da una hueva tremenda), así que quien esté interesado en conocerla, realice un sencillo experimento: en un día "caluroso" (hasta que no visite usted Mérida, no tiene derecho a quitarle las comillas a esa palabra) en su ciudad, estado, país, imperio, républica, o isla de las amazonas topless, reclúyase en el lugar más caluroso de su casa, choza, iglú, rascacielos o cueva llena de amazonas topless y póngase tantas prendas de vestir calurosas como quepan en su cuerpo, después de eso colóquese en posición fetal y pida a un amigo, compañero, vecino, compatriota o amazona topless que lo cubra con varias mantas y cobertores eléctricos, concéntrese en los sentimientos producidos en su cuerpo y en las gotitas de sudor que se resbalan sin poderlas limpiar antes de que surjan nuevas gotitas, multiplique todo esto por dos, y se acercará un poco a conocer la verdadera experiencia de calor a la que me refiero. Realmente es algo maligno, realmente ocurre que me baño dos veces al dia, y antes de poder secar mi hermoso y firme cuerpecito con la toalla, ya estoy cubierto de nuevo en sudor. Realmente no se puede vivir así, no se puede pensar así, y esto incita a la violencia y desalienta las bajas pasiones. Con razón los supervillanos siempre provienen de regiones cálidas.
La otra experiencia que debo describir para un recuento completo de los daños es el estar tan fuera de lugar como palabras virtuosas en la boca de Oppenheimer. Es un sentimiento parecido al que ocurre cuando llegas a una fiesta en donde no conoces a nadie y todos se conocen desde hace mucho tiempo entre si, y sabes que sales sobrando, y por si no lo sabes ellos están interesados en dejártelo perfectamente claro a través de miradas feas y conductas aislatorias, pero en vez de ser durante una noche como en cualquier fiesta, es un sentimiento que permanece todo el tiempo que uno pase aqui. Pero esto no es exacto, o más bien, no es completo, pues tendríamos que sumarle el no tener a donde ir; como este sentimiento de querer hacer algo, de necesitar sentirse vivo y expuesto a experiencias diferentes, impredecibles y satisfactorias, y saber que no se encuentra ninguna en varios estados a la redonda, o de ir a actividades, eventos o cualquier cosa que no sea una temporada en la playa o fiestas en los antros de moda, o la siempre alternativa ida a Fridays; en fin, no existe ninguna actividad atractiva que no sea una disgustante y mala copia de un incorrecto deseo de vivir en Miami. Hasta el ambiente "artístico/bohemo/alternativo" es asqueroso, poser y estancado, por razones que explicaré a suficiencia en algún nuevo post cuando la ira me gane y quiera buscarme más enemigos. El punto es reflejar claramente mi sentimiento de que no hay salida alguna.
"¿Como lidia nuestro heroe con esto?" se preguntarán. Pues de la manera más heróica y virtuosa que cualquier ser humano podría adoptar: embriagándome hasta la inconsciencia (Bueno, al menos lo intento). Hoy estaba recapitulando los eventos de la semana pasada y me di cuenta de que por lo menos 5 de los 7 dias transcurridos desde mi llegada habían involucrado la ingestión de bebidas alcoholicas, algunas veces en cantidades masivas o períodos de tiempo prolongados. Alterno esto con larguísimos ratos de soledad, en los cuales me recluyo en algún lugar con aire acondicionado a escribir, leer y oir mucha, pero mucha musiquita nueva que me traje conmigo y que parece estar ayudando con fuerzas a mantenerme vivo por dentro. Y cuando ya no puedo y me gana la ira o la tristeza, recurro al desesperado recurso del ejercicio y me voy a escalar por horas, hasta que estoy tan cansado que no me queda de otra que quedarme dormido o concentrarme en el dolor físico. ¿No es la vida maravillosa?
Pero no crean que todo está perdido, no todo está tan mal. Tengo a un reducido número de desadaptados sociales y personas seriamente psicóticas que ayudan a hacer todo esto más soportable, no les nombraré porque saben quienes son, y si olvido a uno/a solo voy a herir susceptibilidades y arriesgarme a ser agredido, escupido, masajeado, golpeado, violado y/o lesionado con arma punzocortante, y eso no es algo que necesito (ah, y yo igual comprobé la existencia física del tapetazo, suponiendo que mis sentidos o un demiurgo maligno no me engañen). Además, he adquirido la plena certeza de que este lugar ya es menos que nunca algo para mí, y que debo irme cuando pueda, para no regresar o hacerlo lo menos posible. Mientras llega el "cuando pueda", por aquí seguiré con los "destos" bien puestos, pasando mucho tiempo en el parque de por mi casa al menos estas semanas, por si alguien quiere hablar de negocios o echar una buena reta de basquet; refugiandome en "Azul" (suena posmo, pero no es un estado de ánimo o la casa del ser, es solo un café a donde no va mucha gente, es rellenable y tiene aire acondicionado) en las tardes, tristeando, escribiendo, leyendo y escuchando esa música que me mantiene vivo, esperando una buena conversación o una reta de ajedrez; y embriagandome en las noches hasta perder la conciencia, y con ella el calor y la certeza de ser una vocal perdida en un mar de consonantes.
Leyendo: Palinuro de México
La Separación de los amantes
La República
Escuchando: The Beatles
The Libertines
Viendo: Batman Begins
Antes del Atardecer (Recomendación)

6 comments:

Sólo Soy Un Ojo said...

Supongo que el río anda bravo y tu caballo algo indispuesto.

Gran Fornicador said...

El rio se convirtió en remolino/maremoto mortífero y lleno de violencia, y mi caballo está muerto.

fuzzy rat said...

"revisa seriamente tu vida para encontrar la causa de tan defectuosa decisión"...

mike suso said...

Requiem for a Soul...

un amigo.. que siente esto al igual que muchos de nosotros... iba a escribir un titulo llamado "MANUAL DEL ESCAPISTA".
Inspirado por ese tipo de experiencias en esta blanca (no por limpia, sino por descolorida) ciudad.

Estoy en tu dolor.
Estoy contigo hermano.
Suicidemonos

Karen_ said...

Solo he decir: exageraste tu abnegamiento. Estas expulsado del club de egolatras.

lil said...

nene, con todo el cariño y respeto que sabes que te tengo, no mames. no has estado fuera de mérida el tiempo suficiente para escribir algo asi. y te digo desde mi experiencia y mi falta de ubicación, si no encuentras un lugar para ti mismo dentro de tu concepción de la vida, tampoco lo vas a encontrar en el df, ni en la gran china. t repito corazón, tres meses no son suficiente para ver lo malo de una ciudad. cuando la vida deja de ser vacaciones, hasta paris, londres y si, aunque no lo creas, el df, se vuelven un infierno.