All I Wanna Do Is Rock...

Tuesday, October 04, 2005

If You Tolerate This, Then Your Children Will Be Next

Quería poner algo del 2 de octubre. Pero solo se me ocurre una cosa, últimamente le he dado muchas vueltas.
El mensaje enviado llegó fuerte y claro. Las armas funcionan, la razón no. Los tanques hablan más fuerte que las ideas. Todo intento de abrir el diálogo equivale a nuevas detenciones o muertes. Los agitadores siguen sin ser los comunistas, siguen siendo el hambre, la ignorancia y la miseria, y nadie parece saberlo, y a nadie le importa.
Al fin y al cabo, perdimos. Ganaron. Nos callamos, y claro que olvidamos.
No se ustedes, pero yo si estoy asqueado de tanto rito, de tanto homenaje, de tanto hablar bien de nuestros muertos, que es la mejor manera de no decir nada, de olvidarlos. Creo que sí se olvida, creo que olvidar es lo que mejor hacemos. Eso si, aprendimos. Aprendimos a callarnos, a desinteresarnos, a aburrirnos. Aprendimos a través del hastío de la repetición del rito vacío y compulsivo a cansarnos de escuchar de eso, a declarar Kitsch el tema desde antes de aprender a mencionarlo. Aprendimos, más y mejor que nada, que no hay solución, que la voz no cuenta, que no somos escuchados, que no importamos, y que todo intento de organizarse significativamente equivale a muerte.
Eso no olvidamos. No olvidamos como callarnos, porque no nos queda de otra. Eso si, al menos de mi parte, este no es el silencio de un muerto, no es el silencio del miedo. Es el silencio del resentimiento, del odio, de la tristeza, del estar harto. Me callo, pero eso si, hay una cosa que no olvido: contrato social, huevos. No solo es algo que nunca firmé y por tanto considero ilegítimo (¿Contrato unilateral? No, gracias), sino que aun si lo hubiera sido algún día, fue borrado con sangre de estudiante. Para esos que me conocen, no me pidan justificaciones de mis actos (u omisiones) "antisociales". Lo que pasa es que no a todos les toca ser estudiantes. Lo que pasa es que no a todos les toca estar abajo. Lo que pasa es que no todos se conmueven con un hijo muerto (aunque sea ajeno), un par de zapatos abandonados o una imagen que vino de quien sabe donde, del reflejo del alumbrado público en un charco de sangre en el silencio de la noche más larga. Mal que bien, el dolor está ahí, en una imagen. No pretendan que el infeliz de mí se compadezca en abstracto de la liquidación de toda categoría política a partir de la cual usted desee interpretar estos hechos.
Una cosa está clara: Ganaron. Perdimos. La violencia funciona. La razón no. Nos quedamos callados. Olvidamos a nuestros muertos (a los de verdad, nosotros, no ellos), recordamos el miedo, y nos quedamos callados. Total, ya nada importa. Perdimos, ganaron.

(Disculpe usted si el post quedó demasiado serio, pesimista o político para su gusto. Reconozco todos los defectos que usted quiera imputarle, desde lo Kitsch hasta lo inapropiado, lo feo o lo cínico, es solo que no a todos nos toca estudiar psicología, intentarlo; no a todos nos toca, y hoy no tenía ganas de quedarme callado. Casi nunca he podido evitar el pesimismo. Casi siempre me lo callo.)

5 comments:

don quixote said...

yo entiendo tu pesimismo, aunque no lo creas, más de lo que parece. el punto es que si una no se calla, si al menos sigo hablando, aunque sea de un sueño, aunque a nadie le importe, si permanezco con un pie en el pasado ficticio de voces y de razón, y el otro tambaleandose en la realidad; si trato de imponer una lucha que no existe, es por instinto, porque es la única manera de seguir viva.

mr t, por favor no trate de romper esta fragil burbuja de idealismo que me mantiene a flote.

La trompetista de Falopio said...

Hace seis años yo tenìa gran ànimo activista (por decirlo de algùn modo). Sin embargo cuando la PFP entrò a una prepa y luego a C.U; cuando hubo que entrar a clase, donde muchos llevaban globos y tarjetas de Sn. Valentìn mientras habìa universitarios presos. Cuando el año pasado asesinaron a un compañero del C.C.H y de la Facultad, cuando lo torturaron y colgaron su cuerpo en el Ajusco, entonces tambièn sentì que habìan ganado. Perdì toda esperanza.

Gran Fornicador said...

Es la única manera que nos queda de seguir, doña quixote. No se preocupe, nada más lejos de mis intenciones que romper ninguna burbuja de idealismo de esas que nos mantienen a flote, si eso se me hace de lo más valioso de usté.
Me pregunto, pasitotuntun, si no nos estaremos poniendo viejos, y la vejez mata el activismo, porque yo también recuerdo tiempos más activos que estos. Y sin embargo, ya no se puede quitar uno el cinismo este, así que solo queda decir: "no se preocupe, va a ver que le siguen organizando unas marchas bien bonitas al Pável". No. Ahora si se quiere hacer justicia se tiene que hacer con fuego.

fuzzy rat said...

yo creo que la base de la civilización siempre ha sido el miedo, más bien me gustaría preguntar: cuándo la gente menos favorecida ha ganado?
ultimamente he estado leyendo "la guerra del fin del mundo" de vargas llosa, y es la misma cosa, tanto en méxico como en Brasil, a los pobres siempre y a la gente les ha ido de la chingada, y cuidadito con intentar cambiar las cosas, porque siempre termina en masacre.
más bien hoy la pregunta es la misma de siempre, tanto en la vida particular de alguien o en la estructura social, es posible hacer un cambio significativo? pueden las cosas estar mejor? si uno piensa que si, no se puede responder sino con acciones.

Sirena said...

:) somos entonces de los mismos... pero espero que la inhibición se rompa y se haga síntoma al menos... (ya que te gustan esas cosas psicoanalíticas).